La espelta es una variedad de trigo que se cultiva desde hace más de 7.000 años y su origen se sitúa en alguna región entre el sur de Europa e Irán. Esta variedad de trigo está considerada como como uno de los principales orígenes del trigo actual. Pero ha estado a punto de desparecer, ya que su rendimiento es bajo, aunque se adapte perfectamente en climas más fríos.

La harina de espelta a nivel nutricional es buenísima, porque la asimilación de nutrientes es mejor que en una harina normal, de hecho en comparación con la harina normal contiene más proteínas asimilables, minerales, vitaminas y oligoelementos. Otras ventajas de la harina de espelta podrían ser que el producto final tiene un sabor más intenso, también tiene un mayor poder nutritivo y es un producto de más fácil digestión. Además la espelta integral es una buena fuente de fibra, y si se trata de harina de espelta BIO, esta tiene un plus de calidad.

Para hacer pan de espelta necesitaremos los siguientes ingredientes:

– Harina de espelta: 100%
– Agua: 64%
– Sal: 1,8%
– Levadura: 2%
Empezaremos amasando todos los ingredientes lentamente, hasta dejar la masa entera. Seguidamente dejaremos reposar la masa unos 45 minutos a una temperatura de entre 21ºC y 23ºC. Después podremos empezar a dividir la masa en diferentes piezas, se puede hacer de forma hidráulica o manual. Y el siguiente paso será dejar fermentar las piezas de 90 a 120 minutos. Por último sólo nos quedará cocer las piezas del pan de espelta. Recomendamos hacerlo en un horno de suela a temperatura alga y utilizando vapor.