
El pan que se sirve en los restaurantes es un tema que hacía tiempo que queríamos tratar, y finalmente nos hemos decidido a hacerlo a raíz de un artículo que comenta el tema en el Diario Norte.
En general la calidad de pan que se sirve en hostelería en nuestro país no es demasiado buena, quizás es porque la logística hostelera dificulta servir un buen pan, quizás porque los responsables de los restaurantes no le dan demasiada importancia, o quizás porque el sector del pan no se adapta demasiad a este tipo de negocio.
Creemos que el pan en los restaurantes se debería cobrar para valorizarlo, de forma indirecta, es decir incluido en el precio del menú o del cubierto; o de forma directa, es decir indicando claramente su precio. En este caso el precio debería ser visible y no se debería traer a la mesa si el cliente no lo solicita.
Desde nuestra perspectiva, la mejor forma de servir el pan en un restaurante es en formato de barra y cortado al momento para que el cliente pueda apreciar mucho mejor su sabor y su aroma.
